La crisis en el sector yerbatero volvió a escalar y ya amenaza con llegar al consumo diario. Productores de Misiones advirtieron que podría haber desabastecimiento de yerba mate si no mejora el precio que reciben por la materia prima. El reclamo, que se arrastra desde hace meses, se formalizó en una asamblea realizada la semana pasada en Campo Viera, a unos 135 kilómetros de Posadas.
El eje central del planteo apunta al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Los productores exigen que el organismo recupere sus facultades regulatorias y vuelva a intervenir en el mercado para fijar un valor mínimo para la hoja verde. La decisión fue tomada por mayoría y quedó plasmada en un acta con dos definiciones concretas.
Por un lado, se resolvió emplazar al INYM a convocar una reunión para “definir el precio justo de la yerba mate verde”. El plazo otorgado es de 14 días y comenzó a correr desde el 23 de enero. El segundo punto es más contundente: el freno total de la recolección de la materia prima.
“Se establece el cese de cosecha por tiempo indefinido hasta que no haya una respuesta concreta al petitorio de los productores relacionado con el precio de la hoja verde de la yerba mate”, señala el documento surgido del encuentro.
Entre diciembre y marzo, el sector atraviesa una cosecha menor conocida como zafriña. La etapa fuerte comienza en marzo y se extiende hasta septiembre. Luego de la recolección, la hoja debe pasar por un proceso de secado y estacionamiento antes de llegar al envasado y, finalmente, a la góndola. Por eso, el impacto de una parálisis no sería inmediato, aunque podría sentirse recién dentro de dos meses.
Misiones concentra cerca del 70% de la producción de yerba mate del país, un dato clave para dimensionar el alcance del conflicto. Históricamente, el productor recibía alrededor de 50 centavos de dólar por kilo de hoja verde, lo que hoy equivaldría a unos $700. Sin embargo, según denuncian, actualmente cobran entre $250 y $300, menos de la mitad de ese valor.
La efectividad de la medida dependerá del nivel de adhesión, en un contexto donde el sector no siempre logró mostrarse unificado. En la asamblea de Campo Viera estuvo presente María Soledad Fracalossi, representante de la producción en el INYM, junto a Jorge Haddad, su suplente y uno de los fundadores del organismo.
“No hay novedades respecto al precio. Nos gustaría poder decir lo contrario, pero no es así. Vinimos a dar la cara y a contar lo que pasa. Estamos con las manos atadas”, expresó Haddad ante los productores.
El trasfondo del conflicto está ligado al DNU 70/24 firmado por el presidente Javier Milei, que modificó la normativa del INYM y le quitó la facultad de mediar entre los distintos eslabones de la cadena para establecer precios regulados. Desde entonces, el organismo pasó a cumplir un rol similar al de su par en el sector vitivinícola, limitado a funciones de promoción.
Hubo protestas contra esa decisión, con marchas, manifestaciones al costado de las rutas y hasta una actividad en Plaza de Mayo, aunque sin resultados concretos. En paralelo, otro sector de la producción yerbatera respalda las medidas del Gobierno nacional, un dato que explica el buen desempeño de La Libertad Avanza en zonas productoras durante las elecciones de octubre de 2025.
Tras conocerse la amenaza de freno y posible desabastecimiento, el presidente de la Legislatura unicameral de Misiones, Sebastián Macías, convocó a una reunión extraordinaria. El dirigente del Frente Renovador de la Concordia calificó la situación como de “crisis” y habló de la urgencia que atraviesa la economía regional.
El encuentro se realizó el lunes 26 y contó con la participación de legisladores oficialistas y representantes de la oposición, como el Partido Agrario y Social, la UCR y el PRO. También asistieron el exdirigente policial Ramón Amarilla y Juan Ahumada, exintegrante del Partido Activar vinculado a Ramón Puerta. Los referentes de La Libertad Avanza no estuvieron presentes. (DC)



