Donal Trump volvió a amenazar con un nuevo ataque militar contra Venezuela y reiteró sus provocaciones contra Cuba, Colombia, México y Groenlandia, a pesar del repudio generalizado que sigue cosechando en su país y la mayoría de las potencias.
El mensaje contra Caracas fue a horas de que Delcy Rodríguez asumiera la presidencia interina tras el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa en una operación ilegal. “Si no se portan bien, lanzaremos un segundo ataque”, dijo Trump cuando regresaba en el Air Force 1 a la Casa Blanca desde su mansión de Mar-a-Lago, en Florida.
El presidente estadounidense insistió con que el gobierno venezolano debe darle a Washington “acceso total” a los recursos naturales y lanzó amenazas a países latinoamericanos y territorios que quiere anexionarse –según él- por una cuestión de “seguridad nacional”: Colombia, Cuba, México y Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca.
Respecto de Colombia, volvió a poner la mira sobre el presidente Gustavo Petro al que, tal como a Maduro, lo acusó sin fundamentos de estar vinculado al narcotráfico y consideró que le “suena bien” una invasión a ese país.
Trump tildó a su par colombiano de “enfermo” que “le gusta fabricar cocaína y mandarla a Estados Unidos”, y provocó: “No va a seguir haciéndolo mucho tiempo, te lo aseguro”.
Inmediatamente, uno de los periodistas le consultó si ello significaba que podría haber una operación en Colombia por parte de Estados Unidos, a lo que Trump respondió: “Suena bien”, porque en Colombia “han matado a muchas personas”.
La amenaza se hizo extensiva a Cuba. Ató el destino de la isla a lo que ocurrirá en Venezuela, aunque negó que esté en sus planes una invasión. Según el norteamericano, Cuba es un país que “siempre ha sobrevivido gracias a Venezuela”, pero ahora “no recibirá ese dinero y no tendrán ingresos”.
“Cuba está a punto de caer”, dijo y aseguró que no plantea una intervención militar: “Simplemente va a caer, no creo que necesitemos intervenir”.
Consultado por otros países latinoamericanos que la administración republicana decidió poner en el blanco con la excusa del narcotráfico, Trump también agregó a su vecino del sur: “Vamos a tener que hacer algo”.
“Hay que hacer algo con México. Tiene que organizarse porque se están filtrando (los estupefacientes) desde ahí. Y vamos a tener que hacer algo. Nos encantaría que México lo hiciera. Son capaces de hacerlo, pero desafortunadamente, los cárteles son muy fuertes en México”, afirmó.
De paso descalificó a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum. Dijo que es una “persona estupenda” pero que le “tiene un poco de miedo sobre los cárteles controlando México”. Según él, cada vez que le ofreció a la mandataria enviar tropas allí, ella lo rechazó.
La sorpresa volvió a ser Groenlandia. Horas atrás, Trump había deslizado que tenía planes sobre ese territorio autónomo que está bajo la órbita del gobierno danés. Su fundamento fue: “Necesitamos ocuparnos de ese lugar desde el punto de vista de la seguridad nacional”.
Sin embargo, ante la inmediata reacción de distintos gobiernos europeos, decidió bajar el tono: “No quiero hablar de Groenlandia. Hablemos de Venezuela, Rusia, Ucrania. Nos preocuparemos por Groenlandia en dos meses”, dijo durante la conferencia de prensa improvisada.
Sin embargo, insistió con que Estados Unidos “necesita a Groenlandia” porque Dinamarca “no va a ser capaz” de garantizar esa seguridad, y la describió como un inmenso territorio que está rodeado de barcos rusos y chinos “por todas partes”. (Página 12)



