La Asociación de Docentes de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (ADUNCE) confirmó su adhesión al paro nacional universitario de 72 horas, convocado por la CONADU para los días 12, 13 y 14 de noviembre. La medida fue aprobada en el último plenario de la federación, con 18 votos a favor, y busca visibilizar el reclamo por la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada el pasado 21 de octubre.
Durante las jornadas de paro, las organizaciones nucleadas en la CONADU realizarán una acción frente al Ministerio de Educación de la Nación (Pizzurno), junto a las demás federaciones universitarias, en demanda de la reapertura de paritarias y la recomposición salarial. Además, se resolvió no afectar las mesas de examen durante los días de medida de fuerza y planificar acciones de protesta para el inicio de 2026, en articulación con otros gremios del sector.
Desde la federación también se anunció una presentación judicial por la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, que el Gobierno de Javier Milei aún no reglamentó.
Reclamos y contexto
El paro se enmarca en un escenario de creciente malestar entre docentes, estudiantes y trabajadores universitarios ante lo que califican como un “vaciamiento de la educación pública”.
“Plata hay, lo que hay es una decisión política de desfinanciar a las universidades”, afirmó Pilar Barbas, secretaria de la Federación Universitaria Argentina (FUA), quien recordó que, pese a las movilizaciones y la tercera marcha federal universitaria, “el Presidente sigue sin cumplir con la ley”.
En la misma línea, Ileana Celoto, secretaria general de la AGD-UBA, advirtió que el incumplimiento del Gobierno es “anticonstitucional” y que la deuda salarial con el sector ya asciende a un 44% de aumento no otorgado. “Cada día que pasa se profundiza el vaciamiento. Estamos defendiendo la universidad pública para que no quede como una cáscara vacía”, señaló.
Las consecuencias de los salarios por debajo de la línea de pobreza ya se sienten en las universidades nacionales, con docentes que reducen horas o abandonan cargos ante la imposibilidad de sostener sus tareas.
Por su parte, la diputada del FIT e integrante de la comunidad académica de la UBA, Mercedes de Mendieta, denunció que “hay cientos de docentes ad honorem” y que “la universidad se sostiene gracias al esfuerzo tremendo de quienes trabajan y estudian”.
El paro de esta semana busca, según los gremios, presionar al Ejecutivo para que reglamente y ejecute la Ley de Financiamiento Universitario, garantizando los fondos necesarios para el funcionamiento de las instituciones, la actualización salarial y la defensa de la educación pública.



