El escándalo por coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) sumó un nuevo capítulo: una auditoría oficial detectó sobreprecios del 27% en la compra de medicamentos, confirmando que las irregularidades durante la gestión de Diego Spagnuolo no se limitaban a rumores.
El control fue solicitado por el Ministerio de Salud tras la intervención ordenada por el Ejecutivo. El relevamiento, encabezado por Alejandro Vilches, arrojó diferencias alarmantes entre lo que pagó ANDIS y lo que abonó la cartera sanitaria por los mismos fármacos.
El caso más claro es el de la PEG Asparaginasa, utilizada en tratamientos de leucemia linfoblástica aguda. ANDIS pagó $13,5 millones este mes, mientras que el Ministerio había desembolsado $8,2 millones en agosto de 2024. Incluso descontando la inflación interanual, la diferencia revela un sobreprecio del 27%.
La auditoría incluyó otros seis medicamentos de alto costo, aunque desde Salud evitaron precisar cuáles eran. Solo se limitaron a señalar que se trata de fármacos “para enfermedades complejas, imposibles de afrontar por un hogar”. La falta de detalles alimenta las sospechas sobre el entramado de contrataciones que ahora quedó bajo la lupa.
En la Casa Rosada interpretan la filtración de los resultados como parte de una embestida directa contra Spagnuolo, acusado de haber montado un sistema de retornos con laboratorios proveedores de la agencia. El propio presidente Javier Milei se despegó de su ex aliado y aseguró que lo llevará a la Justicia porque “mintió”.
Con el organismo en el centro de la tormenta, el Gobierno avanzará en su intervención plena, quitándole el carácter descentralizado y subordinándolo al Ministerio de Salud bajo la conducción de Mario Lugones. La maniobra busca mantener el control administrativo y unificar las decisiones sanitarias, al tiempo que intenta cerrar una de las mayores crisis políticas del oficialismo.