Crisis laboral: se multiplican los despidos y las suspensiones en el sector privado ante la brusca caída de la actividad económica

Son cada vez más las empresas que optan por el camino de los despidos y suspensiones, con el sombrío panorama de no esperar mejoras en el corto plazo. Esta realidad golpea especialmente a sectores industriales y de la construcción.

El goteo de despidos que había comenzado tímidamente durante el verano se convirtió en un torrente en marzo, marcando un punto de inflexión para muchas empresas que se vieron obligadas a acelerar las desvinculaciones. Esta situación se ve exacerbada por la decisión del Gobierno de reducir drásticamente la planta estatal. Sectores especialmente afectados y las proyecciones para los meses venideros están en el centro de la preocupación.

En concreto, la fábrica electrodomésticos Longvie suspendió al 50% de su personal en las plantas de Entre Ríos y Catamarca, por la caída del consumo. Se trata de cerca de un centenar de trabajadores afectados en Paraná, en la planta dedicada a la fabricación de calefones, estufas y termotanques, y de 120 empleados en la de Catamarca, que hace lavarropas.

Los trabajadores suspendidos cobrarán alrededor del 80% del haber bruto de sus sueldos. Se estima que también habrá suspensiones en la fábrica de Villa Martelli, provincia de Buenos Aires. Por su parte, Toyota lanzó un plan de retiros voluntarios para sus empleados porque quiere reducir 400 puestos de trabajo. La decisión fue comunicada por la compañía a los representantes de SMATA, el gremio de mecánicos.

La empresa automotriz cree que debe producir 25 mil unidades menos que el año pasado, por eso quiere reducir su personal, a quien ya le cortaron las horas extras. Se pasará de 186 mil a 160 mil vehículos, según estimaciones empresariales.

Si bien la disminución de la actividad económica había comenzado a manifestarse en los últimos meses del año anterior, la recesión se profundizó durante el primer trimestre del presente año. La incertidumbre entre los empresarios sobre una pronta recuperación llevó a acelerar las medidas de reducción de personal. Sectores que ya estaban en situación crítica desde el verano, habiendo recurrido a reducción de horas extras, adelanto de vacaciones e incluso suspensiones, se vieron obligados en marzo a tomar la dolorosa decisión de los despidos.

En el sector público, la firme determinación del Gobierno de continuar con una segunda ola de despidos más agresiva añade presión al panorama laboral. Se espera la confirmación de la cesantía de unos 70.000 contratados en las próximas horas, según lo anunciado por el presidente Javier Milei. Esta medida busca continuar reduciendo el gasto público y mantener el superávit fiscal logrado durante el primer bimestre del año.

En el ámbito privado, las políticas de contracción fiscal y monetaria para combatir la inflación se traducen en una marcada disminución de la actividad económica. En el sector de la construcción, el freno a toda obra pública desde diciembre provocó la pérdida de alrededor de 100.000 puestos de trabajo, según datos de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco). En otros sectores, especialmente en la industria, la significativa caída de los salarios debido a la alta inflación ha generado una disminución de hasta el 60% en las ventas en algunos casos.

Durante los meses de diciembre y enero, las empresas de los sectores más afectados intentaron resistir tomando medidas previas a los despidos. Sin embargo, marzo mantuvo la tendencia a la contracción, sin vislumbrarse mejoras a corto plazo, especialmente en rubros como el textil y el calzado, que temen además la competencia de las importaciones.

Otro sector fuertemente afectado, con una mayor dependencia del mercado interno, es el de la madera y muebles. Un estudio reciente realizado por la Cámara de Fabricantes de Muebles, Tapicería y Afines (Cafydma) reflejó caídas significativas en las ventas, con un alto porcentaje de empresas aplicando suspensiones del personal para enfrentar la crisis.

La crisis laboral se agudiza con más de 220 conflictos en marzo, incluyendo despidos, suspensiones y paros en diversos sectores. Expertos advierten que la situación podría empeorar, pronosticando un aumento en la tasa de desempleo hacia fin de año, alcanzando un 8% o 9%, en comparación con el 5,7% registrado en el último trimestre del año anterior, según datos del Indec.

Redaccion

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