La cultura a debate y la experiencia de gestión en la UNICEN

La UNICEN participó, recientemente, del Encuentro Federal de Cultura Pública impulsado por el Ministerio de Cultura de la Nación y del Congreso de Gestión Cultural organizado por la Red Argentina de Gestión Cultural, con el apoyo del Ministerio de Cultura de la Nación, el Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires y el aval del Consejo Federal de Cultura.

La coordinadora de Cultura, Sofía Chéves junto a la vicedecana de la Facultad de Arte, Claudia Castro y la Secretaria de Extensión de esa unidad académica, Anabela Tvihaug participaron de diversos espacios de exposición, mediación y presentación de ponencias. Acompañó también la coordinadora de Cultura de la Universidad Barrial, Bárbara Bracamonte.

La experiencia territorial: las varietés en la Universidad Barrial

Sofía Chéves coordinó “Mediación cultural y públicos”, uno de los grupos de conversación programados durante el encuentro. “Soy parte de la Red Argentina de Gestión Cultural desde hace unos años, un espacio que nuclea las participaciones o espacios de quienes trabajamos en la gestión cultural en todo el país, principalmente quienes estamos vinculados al ámbito de la educación superior, pero también personas que pertenecen a espacios independientes”, agregó.

¿Cómo fue la dinámica de la participación?

Se planteó un espacio de difusión y reflexión para compartir en qué andamos los distintos gestores culturales del país, principalmente tratando de socializar nuestras experiencias. No se expusieron los trabajos sino que se compartieron previamente con el fin de charlar e intercambiar sobre los distintos trayectos. En mi caso, acerqué la experiencia de las varietés que se organizan en la Universidad Barrial de Villa Aguirre, uno de los proyectos donde más he trabajado porque arranqué como voluntaria siendo estudiante y creemos que es una genuina experiencia de formación de públicos como de construcción cultural colectiva dentro de un nuevo espacio escénico.

“Paradigmas de gestión centrados en la humanidad”

Durante su participación en el panel “Gestión de espacios e instituciones culturales: programación, inclusión y sostenibilidad”, Claudia Castro se refirió, en principio, a las instituciones culturales públicas de gestión estatal en las que se desempeñó en diferentes roles, entre ellos como directora de Cultura (2003-2010). “Creo en la necesaria formación profesional para la gestión cultural que permita pensarnos como sector dinamizador de sociedades y custodio de identidades plurales. Argentina ya tiene más de 2 décadas en la implementación de formatos y dispositivos diversos de formación. Estos espacios de debate deben alentar el fortalecimiento y la articulación entre trayectos formativos y experiencia territorial para la construcción de políticas públicas para el sector de las artes y las culturas”, definió.

¿Cuál fue tu aporte desde ese enfoque?

Es desde esa articulación que referí a los puntos propuestos en el panel, para pensar las instituciones culturales y sus desafíos. Qué tipo de producciones o productos culturales consideramos que nuestras instituciones promueven o debieran promover, pensando en el impacto que significan en la construcción de subjetividades y de comunidades. Cómo opera, en esos escenarios, la cosa pública atendiendo a los modos de organización; cómo dialogan los supuestos políticos, ideológicos y jurídicos que las sustentan. En las instituciones culturales tenemos el desafío de la construcción de identidades plurales, en tiempos de cruces globales locales y creo que ése es un punto axial en debates de estas características.

La inclusión y la sostenibilidad tienen que ser objetivos ineludibles de las instituciones culturales. El desafío de la sostenibilidad nos va a permitir mejorar las condiciones del presente atendiendo a las generaciones futuras, un reto que surfee en el equilibrio inestable de las variables económicas con las construcciones de paradigmas de gestión centrados en la humanidad. Lo económico es un factor relevante, pero no el único: la constitución de redes y de circuitos de intercambio de saberes, de producciones, de experiencias no siempre demandan enormes erogaciones dinerarias. El verdadero desafío es el de la construcción de instituciones culturales públicas democráticas, sobre la base de la planificación de acciones priorizando las voces diversas, la escucha territorial, la asignación de recursos con equidad, que ponga en agenda la centralidad de las personas y la protección del medio ambiente, como prácticas políticas inclusivas y sostenibles en el corto, mediano y largo plazo.

El panel en el que disertó Claudia Castro estuvo integrado por Andy Ovsejevich (Ciudad Cultural Konex), María Victoria Alcaraz (directora General de Cooperación Internacional del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires), Corcho Benítez (CECUAL- Resistencia) y Sergio Mondaca (Casa de la Cultura – Fiske Menuco/Roca), con la moderación de Sofia Boue (Cátedra Libre de Gestión Cultural – UNLP).

El rol de la Extensión Crítica

Por su parte, Anabela Tvihaug participó de la charla acerca del rol de la Extensión Crítica que organizó la Dirección de Extensión del Departamento de Folklore de la UBA. La jornada contó con la apertura a cargo del decano del Departamento de Folklore, Lic. Víctor Giusto y el cierre con las palabras del director de Extensión del Departamento de Folklore de la UBA, Lic. Federico Escribal, quien presentó la nueva política extensionista del Departamento.

La Extensión es una de las 3 funciones sustantivas de la Universidad, junto con la investigación y la docencia, y tiene como objetivo el intercambio y diálogo de saberes entre los diversos y múltiples territorios. “Los desafíos actuales de la Extensión crítica están íntimamente vinculados con la formación universitaria y la necesidad de trascender la formación exclusivamente técnica para alcanzar procesos de formación integral, con el objetivo de generar una comunidad universitaria comprometida con los procesos de transformación sociocomunitarios”, sostuvo Tvihaug, quien además se refirió al trabajo de articulación que se realiza entre Universidad y territorios, para fomentar un diálogo que permita la resolución de problemáticas, con el compromiso social universitario como base de construcción social comunitaria.

“Esta vinculación nos permite seguir reflexionando, conociendo diversas experiencias de trabajo territorial y dialogando entre distintos lenguajes artísticos y saberes culturales por eso consideramos que espacios de debate como el que se propuso desde el Departamento de Folklore de la UBA contribuyen a continuar en la construcción de la Extensión crítica, poniendo el foco en nuevos saberes propuestos en conjunto con la comunidad”, concluyó.

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