Incendios en Corrientes: En los Esteros del Iberá crecieron flores entre las cenizas y las lluvias fueron celebradas por todo el país

Desde hace 70 días Corrientes atraviesa la peor situación en relación a los incendios forestales. El fuego consumió el 11 por ciento de la superficie de la provincia, pero una imagen que recorre las redes sociales generó alegría y sorpresa luego de las intensas lluvias que permitieron reducir los focos en un 80 por ciento. En distintos sectores de los Esteros del Iberá crecieron flores sobre la tierra quemada y arrasada por el fuego. Esto significa que, a pesar de los incendios devastadores, la tierra sigue firme y trata de recomponerse de manera natural.

“¡La vida se abre camino! El fuego se ha ido y a solo un par de días todo se llena de colores”, celebró la coordinadora del Proyecto Iberá de Rewilding Argentina. A su vez un hotel cercano a Pellegrini señalaron que flores y pasto están creciendo en los alrededores y eso permite que los animales puedan alimentarse.

Se trata de flores de bulbo, explicó Heinonen, denominadas Zephyranthes (conocidas como “lirios de lluvia”) y Habranthus brachyandrus, que estima que brotaron en alrededor de 500 hectáreas, divididas en distintas zonas, de las 9500 que se quemaron en la reserva provincial. “Entre esta enorme biodiversidad, así como hubo especies muy afectadas, también otras fueron beneficiadas por las condiciones de falta de competencia y de sequía con un poco de humedad tras la lluvia. Estas flores de bulbo aprovecharon estas ventanitas de oportunidad que da la naturaleza y florecieron en las zonas de lomada alta. Las partes más altas y secas del terreno están cubiertas por completo por estas flores”, añadió.

El pronóstico del tiempo cumplió con su previsión y llovió de nuevo en Corrientes durante la madrugada del martes de Carnaval. Quizás no cayó agua suficiente para dormir tranquilos, pero sí la cantidad necesaria como para que el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) bajase en su último informe técnico el “alerta roja” para la zona del NEA una escala inferior: “aviso naranja”. De acuerdo al monitoreo del organismo nacional, entonces, quedaba ayer solamente un foco fuera de control (llamado coloquialmente “activo”) después de las últimas precipitaciones.

“La verdad que estamos mucho más tranquilos. Volvieron a darse precipitaciones. Si bien fueron aisladas, el grupo de trabajo viene bien con todas las fuerzas presentes. Los incendios van mucho mejor, la lluvia sigue ayudando y los índices de peligro bajaron bastante. Se nota que la situación mejoró y sigue mejorando”, reconoció Jorge Heider, director de Planificación y Prevención del SMNF. Así todo, el experto remarcó que no hay que descuidar el control porque “si alguien vuelve a prender fuego se complicaría la situación”.

Redaccion

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