Crudo relato de un comerciante de Tandil sobre la pandemia y los contagios en el sector

Con un completo repaso de la situación que le tocó atravesar por contagiarse de Coronavirus, un comerciante de Tandil reflejó en primera persona todo lo que tuvo que atravesar en las últimas semanas. Pablo Lapanno, de Imprenta Poligraf, visibilizó la realidad que se vive en la ciudad por el colapso sanitario y expresó diferencias con la Cámara Empresaria por publicar imágenes con la leyenda «El Comercio no contagia».

Su mirada y testimonio abre los interrogantes para un sector que viene teniendo muchos problemas para poder salir de la crisis generada por la pandemia y ve que desde el gobierno local la asistencia es poca. Pone el foco, no solo en la empatía de la sociedad, sino también en la falta de reflejos del ejecutivo local para ayudar a los comerciantes.

A contramano de las ayudas en los últimos años los titulares de comercios han visto un aumento cercano al 100% en las tasas Municipales y el paquete de ayudas del gobierno local no llega a los 10 millones de pesos que traducido es el 0,2% de un presupuesto Municipal que llega a los 5000 millones.

Posteo completo de Pablo Lapano, titular de Imprenta Poligraf Digital, en su perfil público de Facebook:

Buen día gente, no suelo usar esta cuenta por motivos personales, siempre me pareció correcto mantener separado mi perfil personal de las publicaciones de imprenta Poligraf Digital, pero en este caso voy a hacer esta excepción, debido a la cantidad de contactos que tengo agendados y en parte porque fueron a los que estuve leyendo bastante estos últimos días.

Principalmente, quería comentar a conocidos, clientes y amigos que es mi primera mañana desayunando en casa, después de una semana internado, con asistencia de oxígeno en el Sanatorio Tandil, después de haber pasado un par de días en el peor de los estados, que entre lo poco que podía pensar, lo que más recorría mi mente era una especie de duelo e incertidumbre, sobre si volvería a estar con mi hijita y seres queridos, realmente la pasé muy mal y sentía que cada vez tenía menos control de la situación.

Esta semana, ya en la etapa en que me encontraba mas aliviado, mi mayor compañía era el teléfono celular. Cuando quedás internado por COVID estás solo el 99,9% del día (cosa que no me molestaba, pero si me dio tiempo para pensar y leer mucho). Esta semana, y mucho entre mis contactos, me cansé de leer gente pregonando su egoísmo, rebeldías, y reclamando sus derechos y libertades individuales, clases presenciales, publicando y replicando noticias falsas o sacadas de contexto, con el único fin de apelar a las puteadas y dividir a la gente que no lee nada en profundidad (ni le interesa) referentes al Covid, las vacunas, las medidas preventivas, etc.

Primero que nada les cuento: el virus ahora no le agarra a los viejos, gordos o enfermos como dicen gran parte de estos egoístas, que se cagan en todo argumentando que confían en su sistema inmunológico (sí, lo leí también, como a modo de justificación de las muertes prácticamente), como si esas personas no tuvieran derecho a vivir, o sus familias a tenerlos vivos. Ahora el virus mutó y si te toca a vos la mala leche de que no te toque solo “la gripecita” te hace mierda (yo siempre hice vida sana, ninguna enfermedad previa, buen estado físico, 43 años y me la hizo re difícil).

Está todo saturado, cuando estaba muy mal en casa sin saber que hacer no recibí un llamado del Sistema de Salud. Iba a la salita de Las Tunitas a sentarme al cordón de la calle con fiebre a la mañana, un frío de cagarse y viento (medio en la sierra) y había montón de gente esperando afuera toda amontonada, pasaban horas y me tenía que volver a casa porque no podía mas (no creo que haya sido el único).

Logré ingresar al Sanatorio la tercera vez que fui, no podía hablar, directo a una camilla, no podía ni abrir los ojos, no sé ni cómo llegué a la habitación. Está lleno de gente pasando por eso, de vecinos nuestros, ayer murieron 5 vecinos! (5 familias destrozadas!)… Hoy hay 27 vecinos en terapia, salen menos de los que entran, hay 27 familias implorando a lo que sea por volverlos a ver…

Gente, si no fuera una sociedad tan egoísta y con tan poca empatía por los demás este bicho nunca habría podido permanecer tanto tiempo ni hacer tanto daño, uno se contagia de 2 maneras, por no cuidarse o por toparse con un idiota egoísta que no le importa cuidar a los demás, el resto de los casos son casualidades.

Les pido un poco de empatía, o al menos que no escupan tanto para arriba, que no republiquen el primer meme sin revisar lo que ponen y menos si el motivo es tan solo apelar al odio. Está jodida la cosa, vengo de ver todo desde adentro, si te toca, no sabes a donde meterte, y no solo sufrís en primera persona, destrozas a todos los que te rodean.

Sin ir mas lejos recién veo una imagen de la Cámara Empresaria de Tandil que dice “El Comercio no Contagia”, de donde sacaron eso? No sean miserables, yo me contagié trabajando en un comercio como muchos conocidos, compañeros y amigos… y la gente republica sin cuestionar… sean serios loco!, esto lo paramos entre todos, somos vecinos, si seguimos repitiendo boludeces vamos a estar haciendo cuarentenas hasta que se le ocurra al último antivacuna, y puteando al gobierno en los memes.

Y lo mas importante que quería hacer es agradecer a los trabajadores del Sanatorio Tandil por la excelente atención tanto de médicos, enfermeros y mucamas, que a pesar de lo escueta que debía ser cada entrada a la habitación, envueltos con todo el equipo al punto que apenas podíamos vernos a los ojos, siempre se logró sentir el acompañamiento y empatía y hasta pude compartir la alegría en cada paso de mi mejoría.

Atte.
Pablo D. Lappano
DNI 26107479

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