Sin controles: En el Hospital de Niños el cuidado solo se apoya en la responsabilidad social

La situación sanitaria continua en estado crítico en Tandil y todavía se puede observar la nula participación del municipio en los controles para ordenar distintos espacios públicos, donde la cantidad de gente supera lo establecido por los protocolos realizados para afrontar esta segunda ola de la pandemia. Los datos este fin de semana fueron alarmantes: fallecieron 7 tandilenses, no hay camas disponibles y oficialmente cerca de 1000 personas están contagiadas.

Con la visibilidad puesta en los últimos meses en los paseos públicos de la ciudad, ahora el foco está puesto en la guardia y los consultorios del Hospital de Niños Dr Debilio Blanco Villegas que hoy lunes amaneció con mucha gente esperando por la atención de sus niños y por turnos ya programados. Más de 50 personas mayores con la misma cantidad de niños, sin distanciamiento en el hall de entrada al hospital, sin ninguna persona que controle la temperatura de cada persona que entra al edificio. Además se ofrecen turnos a la misma hora por lo que se juntan varias familias esperando atención, con esto la cantidad de personas dentro del hospital aumenta exponencialmente en horarios puntuales como el de las 8:30 de la mañana.

Durante la última semana y en conmemoración del Día Internacional de la Enfermería, se realizó en las puertas de la Municipalidad, una protesta para que los enfermeros tengan una mejora salarial y una jornada de 6 horas de trabajo, apoyados por los profesionales del hospital y solicitado en conjunto con el Sindicato de Trabajadores Municipales. También como sociedad nos toca, apoyándonos en el principio de la empatía hacia el otro, pedir que en estos momentos tan críticos, donde el derecho a la vida se impone por sobre toda otra cuestión, se cuide a todos los tandilenses que trabajan y asisten a los diferentes edificios donde funciona la atención pública.

Envuelto en pancartas y banderas focalizadas en los reclamos salariales, el Hospital de niños recibió en abril la llegada del área de Maternidad desde el hospital, por el crecimiento en la demanda. Por un lado se amplió el número de camas en el hospital Ramon Santamarina, que le da aire a la situación general, para afrontar la segunda ola de esta pandemia. Aunque por el lado invisible la aglomeración de gente, sin distanciamiento y sin control se vuelve un problema cotidiano en el Hospital de Niños.

La situación debería encender las alarmas de manera inmediata, con presencia de personal para más controles (mínimamente de temperatura) en la entrada al hospital y así poder cuidar, no solo a los trabajadores del Debilio Villegas, sino también a la sociedad que llega para la atención de sus hijos. A un año y medio del inicio de la pandemia, 283 tandilenses perdieron la vida y con 1000 casos positivos en la ciudad, el gobierno municipal sigue sin controles ni decisiones importantes, que comienzan con el cuidado de sus trabajadores y sus ciudadanos.

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