La pérdida de poder adquisitivo de los salarios argentinos es la mayor en América del Sur

La intención del Gobierno de que la suba de salarios esté en el 15 por ciento y así los ingresos vuelvan a perder frente a la inflación enfrenta un escenario complejo: en dos años, el poder adquisitivo de los trabajadores argentinos registra el mayor deterioro de la región.

Entre 2016 y 2017, la caída de los salarios en términos reales va del 4,1 al 10,8 por ciento según el poder de negociación del gremio y la inclusión (o no) de la cláusula gatillo. El poder de compra del salario mínimo retrocedió un 6,1 por ciento, el mayor deterioro en la comparación con otros países de América del Sur, según datos de la Universidad de Avellaneda.

Uno de los principales desafíos económicos para el Gobierno en el comienzo del año es moderar a la baja la negociación paritaria. En su concepción, es más importante acercarse a la pauta inflacionaria establecida por el Banco Central que la reactivación del bolsillo y, con ello, del consumo.

Un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda muestra que entre los gremios más grandes y mejor organizados la caída del salario real acumulada en dos años es del 4,1 por ciento (a partir de una baja del 6 por ciento en 2016 y una suba del 2 por ciento en 2017). Otro grupo de gremios con poco poder de negociación pero con cláusula gatillo perdió 8 puntos hace dos años y enfrentó un recorte del 1 por ciento el año pasado, con una baja acumulada del 8,9 por ciento.

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