Lunghi y el Presidente de Loterías junto al polémico Nicola Parasuco, el “zar» del juego en la provincia

El pasado sábado se reinauguró el centenario Hipódromo de Tandil en la zona de Villa Aguirre. Con un gran marco de espectadores y reconocidas de relieve internacional que dieron color a una verdadera fiesta del Turf, se puso en marcha nuevamente el circo de carreras serrano.

Entre los invitados estuvieron, como la lógica protocolar así lo indica, el Intendente Municipal Miguel Ángel Lunghi – quien estuvo acompañado de varios integrantes de su gabinete – y el Presidente del Honorable Concejo Deliberante, Juan Pablo Frolik.

Sin embargo, el funcionario bonaerense que impuso su figura en la escena turfística fue el Presidente del Instituto de Loterías y Casinos de la Provincia de Buenos Aires, Eugenio López Melitón, quien buscó destacar las obras que se hicieron en el circo de carreras pero evitó confrontar con la polémicas gestiones privadas que administraron el Hipódromo de Tandil en el último tiempo. Por su parte, Miguel Lunghi, quien también  integra la coalición «Cambiemos» junto al titular de Loterías, se preocupó de aclarar que el Municipio no podía manejar el Hipódromo y que  “la persona que estaba antes no se preocupó mucho a pesar que tenía un ingreso de subsidio en forma mensual como tienen todos, pero el contralor no era nuestro sino de Loterías y Casinos”, en un claro intento de desligar la responsabilidad comunal en la materia.

Pero la foto que sorprendió a propios y extraños fue la que se publicó en el Portal ABCHoy donde se puede ver, entre otras personas, a Miguel Lunghi y Melitón junto a «Don» Nicola Parasuco, el reconocido empresario local que, según constatan difundidas  historia tandilenses, habría hecho su enorme fortuna a partir de convertirse en uno de los hombre más fuertes del juego clandestino en territorio bonaerense. De hecho, el pasado 19 de octubre, la Revista Noticias publicó un perfil del empresario bajo el título «Parasuco: el polémico compañero de golf del Presidente». Allí puede leerse que «Parasuco es un empresario vinculado al juego clandestino y finales de la década de los 90 su apellido estuvo involucrado en un hecho de violencia que conmovió a todo Tandil. En esa ciudad, su nombre es sinónimo de polémica».  Se cuenta sobre su origen siciliano, su infancia pobre y su famosos inicios vendiendo pastelitos que llevaba en el canasto de su bicicleta. «Una tarde, un comerciante le ofreció ser quinielero y en vez de repartir pasteles, se dedicó a levantar apuestas. Así, con el tiempo, Parasuco se apoderaría de todo el negocio local. Hoy, en Tandil, su apellido es sinónimo de juego clandestino y este factor incomoda a los asesores del Presidente. Mientras la gobernadora María Eugenia Vidal enfrenta una batalla contra el juego clandestino, Macri comparte caddie con Parasuco» dice la nota de la revista de la editorial Perfil. Finalmente, una dato que también se desprende de la nota y que podría justificar su presencia en la reinauguración del hipódromo el pasado fin de semana es que «se especula con la posibilidad que lotería de la Provincia le otorgue una habilitación a la famiglia Parasuco para que exploten un bingo en el hipódromo de la ciudad. Desde la administración de Vidal desmintieron esta información a NOTICIAS y hasta afirmaron que en los próximos años años no se abrirán bingos».

Si bien “Don Nicola” es cultor de un celoso bajo perfil, las fotos de los últimos días no parecen ser casuales. En estos meses se lo pudo ver jugando al golf con Mauricio Macri – primero como candidato y luego como Presidente de la Nación – en el campo de 18 hoyos que el mismísimo empresario construyó cuando le fuera negado el acceso al exclusivo y tradicional Golf Club de nuestra ciudad.

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Melitón, como Presidente del Instituto Provincial de Loterías y Casinos es quien, precisamente,  debería velar por la legalidad de las apuestas en el territorio bonaerense ya que ese control se traduce en una importantes fuente de ingresos para las debilitadas arcas provinciales. Su participación en un evento público compartiendo charlas y fotos con quien es uno de los empresarios sospechados del multimillonario manejo del juego clandestino en la provincia de Buenos Aires resulta, cuando menos, curioso.

Una punta del ovillo podría encontrarse en las declaraciones que Melitón realizó a El Eco de Tandil. Allí habló sobre la licitación e inversión millonaria que implicará el nuevo Hotel y Casino que se quiere instalar en nuestra ciudad: “Tandil es una pieza fundamental porque la licitación va con un hotel y un centro de convenciones y un casino nuevo, así que estamos empujando mucho para que salga pronto”. Aseguró que “el proyecto se va a encarar con aquél que gane la licitación. Es la primera vez en la historia de Buenos Aires que se hace una licitación pública, en base a la empresa que gane trabajaremos. En el sistema que le pusimos, Tandil está con el centro de convenciones y hotel incluido. Nos costó hacer el pliego pero la publicación estará el mes que viene”. Por lo pronto resultará interesante ver que empresas participarán de la licitación y cuáles son los requisitos que impondrá el pliego de bases y condiciones para participar de ese importante negocio.

Es cierto que existen amplios sectores de nuestra ciudad que no cuestionan el origen de la fortuna de Parasuco. Algunos deciden observar en él a un empresario emprendedor y devenido en fuerte inversionista tandilense que ha generado puestos de trabajo en una ciudad con importantes índices de desocupación y con altos niveles de empleo informal. Al margen de las justificaciones, suele tratarse de una mirada particular en un tipo de soceidad que abona fácilmente a la empatía con el poder económico. Más aún cuando a ese poder se lo puede explicar desde el supuesto esfuerzo que impone el mérito de la iniciativa privada. Esa justificación, casi siempre perentoria, suele hablar más de los intereses de aquellos que se esfuerzan en negar los cuestionamientos que del compromiso ético o moral de quienes lo quieren develar.

Los motivos de la aparición reciente de Parasuco en el selecto parnaso de los empresarios locales, haciendo gala de su excelente poder de looby para acercarse a funcionarios nacionales y provinciales del nuevo gobierno, es un verdadero enigma. Así las cosas, parecería cuando menos ingenuo creer que la exposición responde a pretensiones estrictamente figurativas y no a la búsqueda de nuevos negocios que le permitan transformarse, de una vez por todas, en un reciclado empresario tandilense con beneficio de inventario.

 

 

Fotos: Gentileza de Diario ABCHoy

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