Iparraguirre: «El balance del año es muy positivo tanto para Unidad Ciudadana como para el PJ en Tandil»

Rogelio Iparraguirre está terminando un año intenso que lo colocó como el principal opositor al gobierno de Miguel Ángel Lunghi luego de que su bloque creciera de 3 a 5 concejales en las elecciones de octubre con una lista que él encabezo por Unidad Ciudadana. En diciembre también apadrinó la lista ganadora de las internas partidarias del Partido Justicialista.

Recibe a LOT en su oficina del Concejo Deliberante en el Palacio Municipal. Es el mediodía del viernes 29 de diciembre, la temperatura marca 37 grados y el silencio en el edificio de calle Belgrano es abrumador, pero el edil acaba de terminar una reunión y se prepara para casi una hora más de conversación ante el grabador.

El 2017 lo empezaron con 3 concejales y lo terminaron con 5, ¿Cómo viviste ese crecimiento de la fuerza política que conducís?

Yo no lo veo como un proceso de generación espontánea, de decir cómo crecimos este año. Sino que es el resultado en continuidad de un proceso de maduración y crecimiento en el modo de pensar nuestra ciudad y de ver a nuestros vecinos. En lo personal siento que doy un paso adelante de madurez a partir del escenario que nos plantea la derrota de nuestra fuerza política en el 2015. Ahí empecé a adquirir nuevas perspectivas a partir de algo que dije varias veces que es escuchar y aprender.

Un crecimiento gracias a la madurez producto de una derrota ¿Esa es la autocrítica reclamada?

Primero que no hay que ver a las derrotas como el cierre de algo. La derrotas son un acontecimiento en el medio de un proceso político. Néstor Kirchner dijo que las elecciones se ganan y se pierden, lo que no hay que perder son las convicciones.

La autocrítica es un proceso dialéctico que se compone primero de tener la capacidad de parar la pelota para ver qué estabas haciendo mal o no estabas haciendo lo suficientemente bien. Reflexionar en torno a eso y encontrar las razones para corregir el rumbo sin rifar las convicciones y volver a emprender el camino.

Dentro de ese análisis ¿Cómo caracterizas al ciudadano tandilense?

De lo general a lo particular. En términos generales el tandilense es un argentino más, es un bonaerense más y les pasan las cosas que les pasan a los argentinos y a los bonaerenses. La principal explicación de ese resultado electoral obtenido en las legislativas de octubre donde volvimos a recomponer una fuerza de oposición en Tandil, tiene como principal explicación la figura de Cristina Fernández de Kirchner. Es la opositora de mayor peso relativo frente al gobierno.

Ahora, yendo a lo particular, me parece que el tandilense en términos de elector es un ciudadano muy formado, muy informado que producto de experiencias políticas que tuvimos desde la recuperación de la democracia rompió el esquema binario de los partidos tradicionales. Tenes peronistas que votan a Lunghi, tenes radicales que nos votan a nosotros y tenes un montón de tandilenses que no se identifican con ninguno de los dos partidos. Esto plantea un desafío para la dirigencia porque hay que tener la capacidad de interpretar, interpelar y ser interpelado por esa ciudadanía para comprenderla e incorporarla en la construcción política.

Durante 2017 la mayoría de los peronistas o quedaron afuera de las listas, o fueron derrotados y no consiguieron los votos para entrar al concejo o perdieron las internas partidarias del PJ contra una lista que apadrinaste ¿Sentís que sos el gran ganador del peronismo tandilense?

No, porque sería ingenuo de nuestra parte y poco inteligente por dos razones. La primera es que las elecciones las perdimos, las volvió a ganar el lunghismo por un margen muy amplio. La segunda es que basta hablar de que alguien se sienta ganador en el peronismo para seguir reproduciendo las peleas y las luchas intestinas que vienen aquejando al peronismo en los últimos años. Hay que aprender a no seguir reproduciendo eso y evitarlo. Porque además no creo que la recomposición del peronismo vaya de la mano de un ganador o de un conductor. El cambio viene por volver a generar un tejido político en el peronismo y eso es necesariamente colectivo, con roles. Por supuesto, yo tengo un rol pero es un tejido, no es uno.

Uno de los problemas que aquejaron al peronismo de Tandil por lo menos los últimos 25 años es lo de los nombres personales. Fulano es el ganador, tal otro es el perdedor, otro es el conductor y el otro el conducido. Tenemos que superar esa etapa para volver a construir un horizonte que nos permita ser una alternativa de gobierno en nuestra ciudad.

Acabás de apadrinar la lista de Juan Manuel Carri en las elecciones del PJ y resultó victoriosa ¿Están las condiciones dadas para que el proyecto del que sos parte supere esos errores de los últimos 25 años?

Si, absolutamente. Pero precisamente porque no estamos dispuestos a reproducir o repetir lo que entendimos que venía pasando como uno de los mayores problemas del peronismo.

De lo que sí me siento parte es de haber elaborado, con un conjunto de compañeros y compañeras, una caracterización correcta de la etapa. Gobierna el neoliberalismo en la Argentina y la principal obsesión del neoliberalismo, el principal enemigo son los trabajadores y particularmente los asalariados y sindicalizados.

A partir de esa caracterización política del momento que vive la Argentina entendimos que tenía que ser un trabajador de un gremio como La Bancaria, que es de la CGT pero está en la Corriente Sindical Federal, una persona joven de 42 años que no le ha temblado el pulso nunca para estar  al lado de los trabajadores, quien tenía que encabezar la recomposición del peronismo.

¿Por qué no la encabezaste vos, que venías de ser el peronista con más votos en las legislativas?

Fue una decisión personal, aunque no individual porque fue charlada y discutida con los compañeros. Es cierto que después de las legislativas que nos depararon unos resultados mejores de lo que aspirábamos, mucha gente del peronismo vino a plantearme que yo debía conducir el Partido Justicialista de Tandil. La decisión fue de no hacerlo primero porque acabo de ser electo concejal junto con Silvia Nosei y Ariel Risso con 20 mil votos de los tandilenses para que ocupemos un lugar en el Concejo Deliberante y representar a la totalidad de los tandilenses, a los que nos votaron y a los que no nos votaron.  Asumimos un compromiso muy grande porque elaboramos una plataforma como hacía años que no se hacía y tenemos el compromiso de llevarlo a cabo.

Pero la otra razón además de la personal es de índole política porque nosotros estamos construyendo un instrumento nuevo que tiene al peronismo como columna vertebral pero que lo tiene que trascender también, que es la Unidad Ciudadana y yo también tengo un rol ahí, entre otras cosas por haber sido el primer candidato en la lista.

Una vez alineados el Partido Justicialista y la Unidad Ciudadana ¿Cuáles son los desafíos a futuro?

El desafío es la construcción de una alternativa seria, madura, real de poder en Tandil. Una alternativa al gobierno de Miguel Ángel Lunghi que cuando culmine su cuarto mandato va a tener 16 años en el poder y entendemos que es necesario modificar eso, porque es lo que necesita Tandil. Pero lo tenemos que hacer de un modo maduro, no diciendo que todo lo que hizo Lunghi está mal y vamos a patear el tablero. Tenemos que ponderar positivamente al electorado tandilense que lo eligió por 4 veces consecutivas y eso tiene que responder a una serie de aciertos en su gestión.

¿Cuáles son los puntos fuertes desde donde plantean esta oposición seria y responsable?

Nosotros creemos que uno de los puntos fuertes es reconocer en nuestros adversarios políticos sus aciertos. Estudiarlos y conocerlos para que el día que tengamos la responsabilidad de gobernar, podamos cuidar aquellas conquistas y aciertos de la gestión actual y en tal caso profundizarlas.

Salud Pública, recuperación del espacio público e infraestructura son tres aciertos de la gestión de Miguel Ángel Lunghi. ¿Estamos cien por ciento contentos con eso? No, nosotros creemos que en Salud Pública se puede mejorar y cambiar muchísimo. Pero hay una matriz de la Salud Pública que logró el Dr. Lunghi que nosotros tenemos que reconocerlo.

En lo que hace a recuperación del espacio público los peronistas nos pasamos años diciendo que hacía “plazitas y fuentes”, pero en este proceso de madurez política comprendimos que la recuperación del espacio público hace directamente a la calidad de vida de los vecinos. Ahora si uno mira el trabajo que hizo la carrera de gestión ambiental  de la UNICEN sobre la distribución y la calidad de los espacios públicos en la ciudad con el sistema del semáforo (rojo amarillo y verde) y vas a ver el sur de la ciudad pintado de verde, el centro de amarillo y el norte de rojo. Es inequitativa la distribución y el estado en que se encuentran los espacios verdes públicos en nuestra ciudad, por ahí hay que mejorar, pero generar espacios fue un acierto de Lunghi.

Finalmente en materia de infraestructura el gobierno hizo una apuesta muy fuerte porque si uno ve el presupuesto 2018, del que somos muy críticos y votamos en contra, en la Secretaría de Obras Públicas para desarrollar obra con recursos propios.

Esos tres puntos son los aciertos que le reconoces a Lunghi ¿Cuáles son los puntos débiles de la gestión actual?

Hay un aspecto que tiene que ver con cuestiones generacionales y lo digo con todo el respeto del mundo. No lo estoy tratando de viejo y aclaro siempre que admiro su capacidad de trabajo, pero hay una cuestión generacional. Es un hombre de la política formado en la segunda mitad del Siglo XX donde el político era el elegido por los votos del pueblo que le transferían su soberanía a través del voto popular y a partir de ahí tomaba todas las decisiones sin volver a consultar al pueblo hasta los próximos 4 años.

Esto en el mundo empezó a cambiar, Lunghi no lo comprende y dudo de que lo vaya a comprender porque todas las muestras que ha dado es de no comprenderlo.  Todo aquello que entraña participación social para Lunghi es un dolor de cabeza.

Pero además creemos que la participación social va a ser el principal vector para revertir el proceso de desintegración social que vive Tandil y que entendemos que es el  principal problema de la ciudad hoy  y una de las herramientas pilares es la participación. Involucrar a los ciudadanos.

Hay una frase que a mí me encanta que dice que ya no se trata de la socialización de los medios de producción, sino de la socialización de los medios de decisión.  Nos encontramos en una etapa de la Democracia Argentina de democratización de la sociedad y Lunghi es un obstáculo en ese sentido.

¿El balance del año entonces es positivo?

Muy positivo. En lo que a la fuerza política respecta lo sintetizo en una apuesta muy fuerte por incorporar a un proyecto político a personas que no son en sí mismos en su origen parte de ese proyecto político que tienen radios de acción sumamente comprometidos y muy interesantes, que tienen miradas complementarias.

Lo mismo con la conformación que hicimos del PJ, que ganó con el 70 por ciento de los votos. Con Juan Manuel  Carri, que no era una de las figuritas del peronismo, rompimos con el mito de que hay cinco o seis nombres y que sin ellos no hay posibilidad de construir peronismo e Tandil. Mentira, lo derrumbamos. No era cuestión de que sin Raúl Escudero o sin este o sin el otro. Eso no existe. Logramos que el secretario general de un gremio en lucha con el gobierno sea presidente del PJ. Un hombre, y lo digo con el mayor de los respetos, al cual la mayoría del afiliado no lo conocía y obtuvimos el resultado que obtuvimos.

Finalmente ¿Cuál es tu balance en lo personal?

En lo personal cierro un año maravilloso, de una capacidad de trabajo fenomenal. Soy de quedarme en los cierres de año con el sabor amargo de no haber hecho todo lo que podía haber hecho, de las cuentas pendientes, de no haber sido capaz. Pero este año, lo digo sin falsa modestia, cierro un año muy conforme conmigo mismo. Me sentí a la altura de las circunstancias, conformé y formé parte de un equipo de gente maravillosa, no bajamos una sola bandera, sigo siendo un tipo de una honestidad a prueba de balas como mi viejo y mi vieja me educaron, sigo sin traicionarme a mí mismo, sigo amando a las personas que amo, sigo creyendo en lo que creo y sin cambiar nada de eso, pero no desde la terquedad sino desde los principios y de los valores, hemos demostrado que se puede crecer políticamente con lo cual el año no puede ser mejor.

Sebastián Valerio

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